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Las tres principales ventajas de la televisión
digital frente a la televisión analógica actual son las
mencionadas, y se describen más en profundidad a continuación:
Mayor calidad de imagen y
sonido
La imagen, sonido y datos asociados a una
emisión de televisión se codifican digitalmente en un formato
prácticamente idéntico al MPEG-2 usado en los DVD.
La calidad de imagen y sonido transmitidos es directamente
proporcional a la velocidad binaria a que se codifica cada uno de
los flujos. Sin embargo, en el dispositivo receptor del usuario la
calidad puede verse degradada por las interferencias en la señal
transmitida, que en la televisión analógica se traducen en nieve,
ruido en la imagen, dobles imágenes, colores deficientes y sonido
de baja calidad.
En la TDT el flujo binario resultante de
codificar la imagen, el sonido y los datos del programa se
transmite mediante una modulación de espectro digital llamada
COFDM (Coded Orthogonal Frequency Division Multiplexing),
que divide el flujo de datos binarios en miles de sub-flujos (en
España, debido al uso de COFDM 8k, más de 6500) de mucha
menor velocidad. De tal manera existen unos 6500 señales binarias
de datos a muy baja velocidad (es decir, elevada duración de
bit) superpuestas en una forma de onda mucho más abrupta que
la de una modulación digital.
De esta manera los posibles rebotes de la señal
en los obstáculos del entorno hacen que las señales se superpongan
de manera aditiva entre sí (es decir, que aumenten la potencia y
relación señal a ruido) siempre que la señal rebotada llegue
durante el tiempo de símbolo, que para cada sub-portadora es
relativamente elevado, en torno a las decenas de milisegundos. De
esta manera, y en los entornos habituales, las interferencias no
degradan sino que mejoran la potencia y relación señal a rudio
de la señal recibida.
Además la codificación dispone de mecanismos
para la detección y corrección de errores que mejoran la tasa de
error de bit en las señales recibidas en entornos especialmente
desfavorables. En cualquier caso la información transportada por
la señal es un flujo digital MPEG-2, cuya calidad de imagen
y sonido son idénticas a las transmitidas, salvo casos de pobre
nivel de señal o entornos radioeléctricos especialmente
ruidosos. La experiencia práctica dice que las emisiones de
TDT se ven exactamente como se transmitieron, o no se ven en
absoluto, si bien una recepción óptima suele necesitar menor
potencia de señal que una transmisión analógica de calidad normal.
Mayor número de emisiones de
televisión
La tecnología de televisión analógica actual
sólo permite la transmisión de un único programa de televisión por
cada canal UHF de 8 MHz de amplitud. Además los canales
adyacentes al que tiene lugar una emisión han de estar libres para
evitar las interferencias mutuas entre las señales, que
perjudicarían la calidad de la señal recibida. De esta manera
existen complejos diseños de canales usados y libres en cada
región, provincia o incluso área para minimizar las
interferencias, aún a costa de limitar el número de emisiones
simultáneas.
La mayor capacidad de canales se consigue en
TDT mediante dos mejoras. Por una parte la modulación digital
COFDM descrita en la sección anterior genera formas de onda
mucho más cuadradas que las analógicas, minimizando la señal de un
canal que llega a los adyacentes. Además se pueden variar ciertos
parámetros de COFDM como el intervalo de guarda para
asegurarse de reducir las interferencias entre canales al mínimo.
Debido a todo lo anterior es posible hacer uso de más canales
UHF que en el caso de las transmisiones analógicas, y además
con esta tecnología es posible el despliegue de redes SFN (Single
Frequency Network), o redes de ámbito nacional donde se usa
siempre la misma frecuencia para unos determinados programas.
En segundo lugar la codificación digital de los
programas permite que en el ancho de banda disponible en un solo
canal UHF (unos 20 Mbps en la actual configuración de
TDT en España) se puedan transmitir varios programas con
calidad digital similar a la de un DVD. El número de
programas simultáneos depende de la calidad de imagen y sonido
deseadas, si bien en la actualidad es de cinco programas (lo cual
da una buena calidad en imágenes con movimientos lentos, si bien
en escenas de más acción se pueden apreciar fácilmente artefactos
debidos a la codificación digital MPEG-2 de baja
velocidad). Sin embargo la gran flexibilidad de la codificación
MPEG-2 permite cambiar estos parámetros en cualquier momento,
de manera transparente a los usuarios.
Mayor flexibilidad de las
emisiones y servicios adicionales
En cada canal radio se emite un único flujo
MPEG-2, que puede contener un número arbitrario de flujos de
vídeo, audio y datos. Aunque varios operadores compartan en uso de
un canal multiplexado (multiplex), cada uno puede gestionar
el ancho de banda que le corresponde para ofrecer los contenidos
que desee. Puede (por ejemplo) emitir un flujo de vídeo, dos de
audio (por ejemplo, en dos idiomas a la vez), varios de datos
(subtítulos en tres idiomas, subtítulos para sordos, en un partido
información con las estadísticas de los jugadores, o en una
carrera automovilística información de tiempos y posiciones,
etc.).
El aprovechamiento de toda esta información por
parte del usuario es posible gracias a las diversas aplicaciones
de que dispone el receptor TDT, en general conformes al
estándar de la industria llamado MHP (Multimedia Home
Platform). Cada operador podrá desarrollar las aplicaciones
que proporcionen los servicios deseados a sus clientes, y éstas se
instalarán en el receptor TDT para dar acceso a dichos
servicios.
Una de estas aplicaciones es la EPG (Electronic
Program Guide), o guía de programación electrónica, que
interpretará la información sobre programas de las emisoras y se
la mostrará al usuario, dando la posibilidad (según la complejidad
del receptor) de programar la grabación de programas, ver la
descripción de los mismos, etc.
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